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Una tarde genial junto a las inquietas mentes del colegio Lola Anglada en la Biblioteca de Casagemas y Canyadó.

Fantástica charla la del día 4 de mayo en la Biblioteca de Casagemas y Canyadó con los niños de 5º del colegio Lola Anglada de Badalona. Una gozada, de verdad.

Después de que los responsables de la Biblioteca les explicaran el funcionamiento de ésta (que, dicho sea de paso, tiene todo lo que una biblioteca debería tener y además es chulísima), y de visitarla en detalle, he tenido ocasión de pasar con ellos uno de los mejores momentos que he vivido desde que publicamos John Watson y el joven detective.

Presentación de la biblioteca. Foto por personal de la Biblioteca. 4 mayo 2016
Presentación de la biblioteca.
Foto por personal de la Biblioteca.
4 mayo 2016

Sencillo, pero intenso; breve, pero genial. Así ha sido el ratito durante el que he podido compartir mi experiencia como escritora, pero no la de ahora solamente, no, sino la de toda mi vida: desde que tenía la edad de estos jóvenes, más o menos.

¡Empieza el juego! ¿A quiénes de vosotros os gusta imaginar historias? :) 4 mayo 2016
¡Empieza el juego!
¿A quiénes de vosotros os gusta imaginar historias? 🙂
4 mayo 2016
John Watson y el joven detective bajo sus atentas miradas... 4 mayo 2016
John Watson y el joven detective bajo sus atentas miradas…
4 mayo 2016
Mirando el tráiler. 4 mayo 2016
Mirando el tráiler.
4 mayo 2016
Un estupendo rato de charla sobre la lectura y la escritura. 4 mayo 2016
Un estupendo rato de charla sobre la lectura y la escritura.
4 mayo 2016

Lo mejor de todo ha sido su curiosidad, el interés que han mostrado en todo momento, sus caras de admiración cuando han visto mi vieja libreta de escribir cuentos, las ganas de compartir ellos también sus propias andanzas y pinitos, sus comentarios y preguntas… Vamos, que yo he salido de allí en una nube, y con el convencimiento de que más de uno o una tomará en consideración leer y escribir un poquito más a partir de ahora 😉

Creo que les encantó tener estas cosillas entre las manos: Libros que me encantaron con su edad, mis primeros cuentos escritos y... ¡El resultado final! 4 mayo 2016
Creo que les encantó tener estas cosillas entre las manos: Libros que me encantaron con su edad, mis primeros cuentos escritos y… ¡El resultado final!
4 mayo 2016

Y no puedo acabar sin dar las gracias a los que permitieron que hayan existido estos buenos momentos: La Biblioteca, el Colegio y, por supuesto, ¡sus alumnos de 5º!

 

El primer Sant Jordi: muchísimo más que un montón de autógrafos.

La locura de Sant Jordi se acercaba.

A tan solo unos pocos días de la festividad librera más sonada del año, la creciente ilusión por ver llegar a John Watson y el joven detective al corazón de más personas empieza a sobrepasar los límites de la cordura, y la única manera de darle salida a toda esa energía es compartiendo con todo el mundo la apretada agenda y los preparativos para tan esperada fecha.

Calentando motores para la apretada agenda de firmas en Sant Jordi. Abril 2016
Calentando motores para la apretada agenda de firmas en Sant Jordi.
Abril 2016
Anuncio de firma de libros en la plaza del Ayuntamiento de Badalona. Abril 2016
Anuncio de firma de libros en la plaza del Ayuntamiento de Badalona. Imagen facilitada por Saltamartí Llibres
Abril 2016
Anuncio de firma de ejemplares en el stand de Librería Gigamesh. Abril 2016
Anuncio de firma de ejemplares en el stand de Librería Gigamesh.
Abril 2016
Horarios de firmas de libros de Edicions Xandri. Imagen extraída de https://www.facebook.com/Edicions-Xandri-346106668901520/ Abril 2016
Horarios de firmas de libros de Edicions Xandri.
Imagen extraída de https://www.facebook.com/Edicions-Xandri-346106668901520/
Abril 2016

Después de varios meses esperando la fecha, cuando por fin tuve encima la primera sesión de firma de ejemplares “pre-Sant Jordi”, casi no me lo podía creer… ¡Iba a estar allí, en el mismísmo Abacus de Badalona, donde tantas y tantas veces había ido a comprar desde mi época de colegiala… ¡¡Iba a ver a nuestro querido libro en las estanterías de la librería!!

John Watson y el joven detective en Abacus de Badalona. Abril 2016
John Watson y el joven detective en Abacus de Badalona.
Abril 2016

He de decir que, aunque en un principio me pareció que sería difícil atraer a los visitantes del establecimiento hacia la mesita de las firmas, finalmente resultó sencillo y muy divertido; no se trataba de nada más que de charlar tranquilamente sobre el libro con quien quisiera, para darlo a conocer, y para que aquellos a quienes les apeteciera se llevasen a Weirdo y a John a su casa 🙂

La mesita en la que pasé muy buenos momentos en Abacus de Badalona. 21 abril 2016
La mesita en la que pasé muy buenos momentos en Abacus de Badalona.
21 abril 2016

Pero las emociones no habían hecho más que empezar… Al día siguiente, 22 de abril, me esperaba la sesión de firmas en la Plaza del Ayuntamiento de Badalona, donde tuve el placer de conocer y charlar con otros autores locales, como Joan Oriol, autor de “El tresor de l’avi Bernat” entre otros títulos, Nadia Ghulam, autora de “El secreto de mi turbante” y “La primera estrella de la noche”, y Miquel Soria, autor de “El autómata de bronce”.

En la firma de libros de la Plaza del Ayuntamiento de Badalona. Foto por Carlos. 22 abril 2016
En la firma de libros de la Plaza del Ayuntamiento de Badalona.
Foto por Carlos.
22 abril 2016

Sin embargo, a pesar de lo interesante de las conversaciones y de la emoción de estar ahí en tan señalado acontecimiento, lo mejor de la tarde fueron las visitas de mis padres, Carlos, amigos y conocidos y, muy especialmente, la de Esther, que además apareció con un mega sorpresón procedente nada más y nada menos que del Museo de Sherlock Holmes, en Londres!! Gracias, Esther!! 😀

Con mi amiga Esther. Foto por Ana. 22 abril 2016
Con mi amiga Esther.
Foto por Ana.
22 abril 2016

El regalo, por cierto, me hizo tanta ilusión que no pude evitar llevármelo al día siguiente para que me acompañara en mi tour de firmas 😉

El regalazo de Esther :) Abril 2016
El regalazo de Esther 🙂
Abril 2016

Y por fin llegó el esperado día de Sant Jordi, lleno de emociones, de encuentros con nuevos y viejos amigos, de firmas con mi flamante y recién estrenada pluma, y de paseos por las abarrotadas calles de Badalona, Barcelona y Sant Cugat, cuyas gentes se lanzaron a disfrutar de una jornada contra todo pronóstico soleada, en medio del fascinante mar de letras y páginas que lo inundaba todo… ¡Qué ilusión formar parte de esa magia!

Bien tempranito, los puestos ya estaban preparados, con todos esos libros deseosos de consumar el hechizo de que alguien los tome entre sus manos y los lleve a casa; incontables colecciones de celulosa y tinta aguardando la oportunidad de cobrar vida, bajo la atenta mirada de su cautivado lector…

De buena mañana, uno de los stands de Edicions Xandri, en Rambla Catalunya, Barcelona. Foto por Xandri. 23 abril 2016
De buena mañana, uno de los stands de Edicions Xandri, en Rambla Catalunya, Barcelona.
Foto por Xandri.
23 abril 2016
El stand de Xandri en Sant Cugat. Foto por Xandri. 23 abril 2016
El stand de Xandri en Sant Cugat.
Foto por Xandri.
23 abril 2016
El momento decisivo... ¿Pasará John Watson y el joven detective a formar parte de la vida de esta pareja? Fotografía por Mayte, extraída de https://www.facebook.com/Edicions-Xandri-346106668901520/ 23 abril 2016
El momento decisivo… ¿Pasará John Watson y el joven detective a formar parte de la vida de esta pareja?
Fotografía por Mayte, extraída de https://www.facebook.com/Edicions-Xandri-346106668901520/
23 abril 2016

¿Y si alguno de esos lectores fuera un niño para quien, tal vez, John Watson y el joven detective se convirtiera en “su primer libro“? Quizás jamás llegue yo a saber si será así o no, pero he de reconocer que me emocioné cuando se lo dediqué…

En el stand de Llibreria Gigamesh, dedicando un ejemplar a R., un muchacho no aficionado a la lectura que, ¿quién sabe?, tal vez se enganche a partir de ahora ;) Fotografía original por Carlos. 23 abril 2016
En el stand de Libreria Gigamesh, dedicando un ejemplar a R., un muchacho no aficionado a la lectura que, ¿quién sabe?, tal vez se enganche a partir de ahora 😉
Fotografía original por Carlos.
23 abril 2016

En el mismo puesto, también tuve la satisfacción de conocer e intercambiar ejemplares con Luis Guallar y Aina Albi, autor e ilustradora respectivamente de la novela juvenil “El misterio del Profesor Elphistone”, que promete hacernos pasar ratos muy entretenidos en casa 🙂

Y después, de paso por la librería Gigamesh, una sorpresa de las buenas: el indescriptible placer de encontrar a John Watson y el joven detective en la estantería dedicada a Sherlock Holmes, perteneciente tan ilustre establecimiento… Ooooh… Casi me pongo a babear allí mismo 😀 😀 😀

John Watson y el joven detective en Gigamesh. 23 abril 2016
John Watson y el joven detective en Gigamesh.
23 abril 2016

Y hablando de sorpresas, grande y extraordinaria fue la que me dio mi compañera de trabajo Esther cuando me explicó que su hijo preadolescente compartió esto en Instagram

Captura de pantalla del móvil del joven fan número 1 :D Imagen facilitada por Esther. Abril 2016
Captura de pantalla del móvil del joven fan número 1 😀
Imagen facilitada por Esther.
Abril 2016

No sé si os podréis imaginar lo que flipé, y la ilusión que me hizo conocerle en persona cuando visitó uno de los puestos de la Rambla de Catalunya 😀

Por supuesto, otra de las grandes ilusiones del día fue, nuevamente, recibir la visita de Carlos, amigos y compañeros en los distintos puestos 🙂

Con Palmira, en el stand de Gigamesh, en Paseo San Juan, Barcelona. Foto por Na. 23 abril 2016
Con Palmira, en el stand de Gigamesh, en Paseo San Juan, Barcelona.
Foto por Na.
23 abril 2016

El inesperado reencuentro con Anna, después de tanto tiempo sin vernos, fue también uno de los momentazos del día.

Con Anna, en uno de los stands de Xandri, en Rambla Catalunya, Barcelona. Foto por R. 23 abril 2016
Con Anna, en uno de los stands de Xandri, en Rambla Catalunya, Barcelona.
Foto por R.
23 abril 2016

Unas cuantas firmas y kilómetros más tarde, cambiamos de escenario: ¡Sant Cugat! En el encantador municipio no sólo encontré jóvenes entre los futuros lectores; ¡el primer ejemplar que firmé allí fue para una señora de 90 años! Ojalá lo disfrute muchísimo 🙂

En el stand de Xandri, en Sant Cugat. Foto por Xandri, extraída de https://www.facebook.com/Edicions-Xandri-346106668901520/ 23 abril 2016
En el stand de Xandri, en Sant Cugat.
Foto por Xandri, extraída de https://www.facebook.com/Edicions-Xandri-346106668901520/
23 abril 2016

Otro de los ejemplares que firmé en Sant Cugat fue para un nuevo amigo: Carles Mentuy, autor del interesante relato de novela negra rural “La venjança de la Vall Fosca”, también de Edicions Xandri, y que ya nos está enganchando en casa 🙂

Firmando a dúo con Carles Mentuy :) Foto por Xandri, extraída de https://www.facebook.com/Edicions-Xandri-346106668901520/ 23 abril 2016
Firmando a dúo con Carles Mentuy 🙂
Foto por Xandri, extraída de https://www.facebook.com/Edicions-Xandri-346106668901520/
23 abril 2016

Finalmente, a eso de las siete de la tarde, la temida lluvia nos alcanzó, potente; el copioso chaparrón asustó a prácticamente cualquier posible nuevo lector y, cuando por fin escampó, ya tuvimos que recoger el chiringuito.

John Watson y el joven detective protegido de la lluvia en el stand de Saltamartí Llibres. Foto por Diego. 23 abril 2016
John Watson y el joven detective protegido de la lluvia en el stand de Saltamartí Llibres.
Foto por Diego.
23 abril 2016

Ahíta de emociones, recorrí las empapadas calles de Sant Cugat para ir al encuentro de Carlos y regresar a Badalona, mientras, contenta aunque todavía confusa, intentaba poner orden en el alud de alegrías y experiencias que habían poblado nuestro intenso primer Sant Jordi.

Ahora, como siempre, sólo me queda decir una cosa: Gracias a todos los que lo hicisteis posible.

Donde todo empezó…

Hace muchos, muchos años, en este mismo barrio………

El verano mediterráneo y sus temperaturas hacen estragos; la tierra y las baldosas arden bajo el sol justiciero de las cuatro de la tarde… Sin embargo, no todo el mundo se siente intimidado por el calor, y un grupito variopinto de niñas preadolescentes corre como alma que lleva el diablo, gritando y haciendo alarde de un desconcertante despliegue de energía; a pie, en bici, o en patines, subiendo y bajando escaleras y rampas, como si realmente les fuera la vida en ello, persiguen a malvados villanos imaginarios, pisándoles los talones sin tregua a través de fantásticos mundos recreados en sus mentes mientras recorren las singulares calles…

Can Mercader, en el barrio de Casagemas, el día de su inauguración (1). Fotógrafos: mis padres. Junio 1974
Can Mercader, en el barrio de Casagemas, el día de su inauguración (1).
Fotógrafos: mis padres.
Junio 1974
Can Mercader, en el barrio de Casagemas, el día de su inauguración (2). Fotógrafos: mis padres. Junio 1974
Can Mercader, en el barrio de Casagemas, el día de su inauguración (2).
Fotógrafos: mis padres.
Junio 1974

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Can Mercader, en el barrio de Casagemas, el día de su inauguración (3). Fotógrafos: mis padres. Junio 1974
Can Mercader, en el barrio de Casagemas, el día de su inauguración (3).
Fotógrafos: mis padres.
Junio 1974
Can Mercader, en el barrio de Casagemas, el día de su inauguración (4). Fotógrafos: mis padres. Junio 1974
Can Mercader, en el barrio de Casagemas, el día de su inauguración (4).
Fotógrafos: mis padres.
Junio 1974

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin duda alguna, tal como he explicado ya en otras entradas de este blog, fue en mi barrio, Casagemas-Canyadó y, más concretamente, Can Mercader, donde se gestaron, al menos en buena parte, las aventuras de Weirdo y John. Estas calles, con sus recodos, sus jardines y plazas, con sus casas y sus pisos, sus tiendas y sus gentes, sus gatos y perros callejeros, sus paseos y carreteras… Estas calles, con todas sus peculiaridades, fueron las que vieron nacer mis primeras historias, muchos de mis primeros cuentos y personajes.

Por este motivo, el día 15 de abril de 2015, en la Biblioteca de Casagemas y Canyadó, me sentí especialmente emocionada al presentar allí, junto a Edicions Xandri, a nuestro querido John Watson y el joven detective.

Cartel de anuncio de la presentación. Realizado por la Biblioteca.
Cartel de anuncio de la presentación.
Realizado por la Biblioteca.

La compañía de los asistentes, y la estupenda sala que nos cedió la Biblioteca, pusieron la magia; nosotros, como siempre, sólo tuvimos que poner el corazón…

¡Empieza el juego! Foto por Esther 15 abril 2016
¡Empieza el juego!
Foto por Esther
15 abril 2016
El hallazgo de John Watson... Foto por Esher 15 abril 2016
El hallazgo de John Watson…
Foto por Esher
15 abril 2016
En buena compañía. Foto por Xandri. 15 abril 2016
En buena compañía.
Foto por Xandri.
15 abril 2016
Momento lectura. 15 abril 2016 Foto por Antonio
Momento lectura.
15 abril 2016
Foto por Antonio
¿Qué habrá dentro de la caja? ;) 15 abril 2016 Foto por Antonio
¿Qué habrá dentro de la caja? 😉
15 abril 2016
Foto por Antonio
Mi incondicional John Watson de carne y hueso 15 abril 2016 Foto por Antonio
Mi incondicional John Watson de carne y hueso
15 abril 2016
Foto por Antonio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un rato de charla :) Foto por Xandri. 15 abril 2016
Un rato de charla 🙂
Foto por Xandri.
15 abril 2016

… Y con ese mismo corazón en la mano, después de esta maravillosa experiencia, sólo puedo decir una cosa: Gracias a todos por hacerlo posible.

 

John Watson y el joven detective al pie de Montserrat.

Poco a poco vamos recorriendo mundo; poco a poco, Weirdo y John llegan a más lugares, a más manos, a más mentes despiertas y curiosas que, insaciables, buscan la emoción, la intriga, la amistad y la aventura entre las páginas de un libro…

Esta vez, con motivo de su festival anual de Novela Negra, le tocó el turno a Collbató, donde conocimos a un buen grupo de niños y niñas de distintas edades que se estrenaron como detectives ayudándonos a encontrar la vieja caja de John Watson 😉

Sus caras atentas, sus miradas inteligentes, y su interés fueron, sin lugar a dudas, lo mejor de la jornada 🙂

Desde aquí, ¡Gracias, Collbató Negre!

12 marzo 2016 Foto por Xandri
12 marzo 2016
Foto por Xandri
12 marzo 2016 Foto por Xandri
12 marzo 2016
Foto por Xandri
12 marzo 2016 Foto por Xandri
12 marzo 2016
Foto por Xandri
12 marzo 2016 Foto por Xandri
12 marzo 2016
Foto por Xandri
12 marzo 2016 Foto por Xandri
12 marzo 2016
Foto por Xandri
12 marzo 2016 Foto por Xandri
12 marzo 2016
Foto por Xandri
12 marzo 2016 Foto por Xandri
12 marzo 2016
Foto por Xandri
12 marzo 2016 Foto por Xandri
12 marzo 2016
Foto por Xandri

 

“John Watson y el joven detective” sale al mundo por primera vez… ¡rodeado de amigos!

Sabía que sería emocionante; y que disfrutaría; también sabía que habría allí personas a las que quiero y aprecio; y que me encantaría compartir con todas ellas esta primera vez. Pero no tenía ni idea de la intensidad con la que viviría la experiencia de presentar este primer libro.

Hoy os lo explico aquí, en primera persona (ya veis, todo va de primeros), tal y como lo viví, para todos aquellos que estuvisteis conmigo, en presencia o en ánimo.

Primera emoción arrebatadora: verlo hecho realidad, ahí, esperándonos, “en papel”, con su flamante cubierta… ¡Qué bonito es! ¡Qué genial ha quedado! Pero mirad, miradlo vosotros mismos.

John Watson y el joven detective el día de su primera presentación. Foto por Edicions Xandri.
John Watson y el joven detective el día de su primera presentación.
Foto por Edicions Xandri.
"¡Qué emoción! ¡Ya lo tenemos aquí, de verdad!"Foto por Diego
“¡Qué emoción! ¡Ya lo tenemos aquí, de verdad!” Foto por Diego

Después, la excitación de los últimos preparativos y el atrezzo, gentileza, casi todos sus elementos, de mis padres y suegros.

Preparativos y atrezzo (1) Foto por Diego
Preparativos y atrezzo (1) Foto por Diego
Preparativos y atrezzo (2)Foto por Diego
Preparativos y atrezzo (2) Foto por Diego
Preparativos y atrezzo (3) Foto por Diego
Preparativos y atrezzo (3) Foto por Diego
Preparativos y atrezzo (4) Foto por Diego
Preparativos y atrezzo (4) Foto por Diego
Preparativos y atrezzo (5) Foto por Esther.
Preparativos y atrezzo (5)
Foto por Esther.

A continuación, unos momentos para los medios… ¡Uf, qué nervios! Esto sí que no me lo esperaba…

Unos instantes para los medios. Foto por Esther.
Unos instantes para los medios.
Foto por Esther.

Una de las atracciones estrella de la noche: mi querido John Watson de carne y hueso…

John Watson de carne y hueso.
John Watson de carne y hueso.

… que hizo una interpretación bárbara mientras que yo leía en voz alta el prólogo del libro.

Actuación estelar de Carlos como el anciano John Watson con su vieja caja. Foto por Diego
Actuación estelar de Carlos como el anciano John Watson con su vieja caja. Foto por Diego
Recordando a Weirdo... Foto por Diego
Recordando a Weirdo… Foto por Diego

El momento del tráiler

Momento tráiler. Foto por Esther.
Momento tráiler.
Foto por Esther.
Momento tráiler (2) Foto por Diego
Momento tráiler (2) Foto por Diego

Y el tráiler, que seguía; y Carlos, que continuaba escribiendo…

Carlos continuaba escribiendo... Foto por Diego
Carlos continuaba escribiendo… Foto por Diego

Bueno, mientras pasaba el vídeo ya iba bien que escribiese, como si esas imágenes de la pantalla fueran sus pensamientos y sus recuerdos; pero es que, cuando acabó, continuó; y yo pensaba: ¿qué hago, le digo algo o no? 😀 😀 😀

Y seguía, y seguía escribiendo.... Foto por Diego
Y seguía, y seguía escribiendo…. Foto por Diego

Suerte que, entre los agradecimientos, conseguí decirle que igual era mejor que se sentara en su sitio, al lado de Diego, porque si no yo creo que habría escrito una novela allí mismo 😉

Padre e hijo.  Foto por Diego
Padre e hijo. Foto por Diego

Habiendo terminado ya aquella introducción tan peculiar y emotiva, tuve oportunidad de levantar la vista y ver… ¡Cuánta gente! ¡Gracias a todos por venir! 😀

Toda esa gente a la que quiero, compartiendo estos momentos tan especiales en el Espai Betulia. Foto de Edicions Xandri.
Toda esa gente a la que quiero, compartiendo estos momentos tan especiales en el Espai Betulia.
Foto de Edicions Xandri.

Mientras tanto, al otro lado de la cortina, un montón de ejemplares se preparan para entrar en casa de quienes les quieran, a punto de pasar a formar parte de sus vidas y de sus recuerdos; a punto de cobrar vida en la mente y los corazones de sus lectores.

A punto de cobrar vida... Foto por Esther.
A punto de cobrar vida…
Foto por Esther.

El rato va pasando entre risas, agradecimientos, comentarios y explicaciones (gracias, por cierto, Eduard, por los cables que me fuiste echando 😉 ), y llega el tan deseado momento de los autógrafos y las fotografías; el momento de poder hablar con los lectores y amigos; el momento de compartir de cerca esta aventura, de inmortalizar esos instantes, y de desear, con todo cariño, que cada uno de los fans de John Watson y el joven detective lo disfrute a tope.

¿Quién me iba a decir a mí que algún día firmaría autógrafos? 😀

Firmando autógrafos. Foto por Xandri
Firmando autógrafos.
Foto por Xandri
Entre amigos y familia. Lo mejor que hay. Foto de Esther
Entre amigos y familia. Lo mejor que hay.
Foto por Esther
Qué momentos tan entrañables... Foto por Esthe
Qué momentos tan entrañables…
Foto por Esther
Y más autógrafos... Foto por Esther
Y más autógrafos…
Foto por Esther
Y más... Foto por Xandri
Y más…
Foto por Xandri
Y más... Foto por Esther
Y más…
Foto por Esther
Y más todavía... Foto por Xandri
Y más todavía…
Foto por Xandri
Con José Luis, el genial ilustrador que captó la esencia de Weirdo y John y la supo plasmar en ese pedazo de portada. Foto por Esther
Con José Luis, el genial ilustrador que captó la esencia de Weirdo y John y la supo plasmar en ese pedazo de portada.
Foto por Esther

Mientras tanto, había quien se entretenía de otras formas 😀 Por cierto, ella estuvo haciendo de embajadora, recibiendo a los asistentes a la entrada e indicándoles el camino. ¡Está en todo! <3

Formas de pasar el rato mientras mami firma libros: A ver si me queda bien el mostacho... Foto por Esther
Formas de pasar el rato mientras mami firma libros: A ver si me queda bien el mostacho…
Foto por Esther
Sí, parece que sí que me queda bien :D Foto por Esther
Sí, parece que sí que me queda bien 😀
Foto por Esther
My dear friends... Foto por Xandri
My dear friends…
Foto por Xandri
Con mi querida prima y primo.  Foto por Diego
Con mi querida prima y primo. Foto por Diego

 

La "mánager-tieta" :D Foto por Esther (ella misma)
La “mánager-tieta” 😀
Foto de Esther (ella misma)

En fin, un paso más que ha quedado atrás, y que conservaré siempre en mi corazón, contenta de haber podido compartirlo con todos vosotros, y de, tal vez, haber contribuido a que pasarais algunos buenos ratos en compañía de Weirdo y John. Ahora, ¡el juego continúa! 😉

Después de la primera presentación...
Después de la primera presentación…

 

 

 

Edicions Xandri. La GENIAL experiencia de editar y publicar un libro.

La primera vez que hablé con ellos me dijeron: “Con nosotros será difícil que te hagas millonaria, pero te aseguramos que lo pasarás bien”.

¡Y qué razón tenían! Al menos en cuanto a pasarlo bien; lo de millonaria, aunque nunca ha sido mi objetivo, bueno…. nunca se sabe, ¿verdad? 😉

Logo Edicions Xandri. Imagen extraída de http://edicionsxandri.cat/
Logo Edicions Xandri.
Imagen extraída de http://edicionsxandri.cat/

Inmersa en el maremágnum de mails, correcciones, modificaciones del diseño de la cubierta, puntualizaciones sobre el interior del libro, y preparativos diversos de la primera presentación oficial, me detengo un instante y valoro la experiencia en su pleno apogeo, desde su mismo corazón y esencia.

Y sólo tengo una palabra: GENIAL.

Así, con mayúsculas, porque en letras normales no cabría. Esto no está siendo divertido, no; está siendo, como dirían mis hijos, lo siguiente.

Jamás me habría imaginado que la edición y publicación de un libro supusiera tanto jaleo, pero tampoco que fuese tan estimulante e interesante. Y, menos aún, que la gente de la editorial fuera tan extraordinaria.

Gracias, equipo de corrección, ilustración, diseño y maquetación; gracias, JR; y gracias muy especialmente a ti, Eduard (con quien estoy teniendo más contacto), por tu santa paciencia, disponibilidad, amabilidad, flexibilidad y profesionalidad.

Desde luego, aunque muy probablemente no vaya a nadar en el euro con esto de la escritura, la experiencia de publicar con Xandri está valiendo la pena, ¡y mucho!

La magia del “Primer Libro”. (O ¿Por qué escribo? Tercera y última parte)

“(…) pocas cosas marcan tanto a un lector como el primer libro que realmente se abre camino hasta su corazón.”

La Sombra del Viento, de Carlos Ruíz Zafón.

Esta cita, que podría parecer tan solo una frase extraída de una novela, es una verdad como un templo. Es más, no pude evitar tomarla prestada en cuanto la leí, hace unas semanas,  y evocó en mi memoria la imagen de aquel primer libro.

Algunos de mis libros de Enid Blyton.
Algunos de mis libros de Enid Blyton.

El Club de los Siete Secretos.

De Enid Blyton

Ése fue mi “Primer Libro”; el primero que obró verdadera magia en mí; el primero que me enganchó; el primero con el que me identifiqué realmente; el primero con el que disfruté a tope; el primero que no fui capaz de dejar hasta haberlo devorado; el primero que me hizo querer más, y más… Me lo regaló mi tía (¡gracias! 😀 ), la “Chacha” (de la que ya os hablé), cuando cumplí once años y, después de él, fue un no parar; podría decir, sin dudar un solo instante, que señaló claramente un antes y un después en mi afición por la lectura.

Bueno, qué os voy a contar… Los libros de Enid Blyton fueron desfilando por mi vida como churros: Los Siete Secretos, Los Cinco, la Serie Aventura y la Serie Misterio. Llegué a leer muchísimos y, a lo largo de incontables noches de los sucesivos cursos escolares, sus personajes me acompañaron y ayudaron a evadirme, haciendo crecer las alas de mi ya sobradamente estimulada imaginación.

Algunos de mis libros de Sherlock Holmes.
Algunos de mis libros de Sherlock Holmes.

Sin embargo, ya por aquel entonces, otros personajes llamaban profundamente mi atención. ¿Adivináis cuáles? Es sencillamente… elemental. En efecto, se trata de Sherlock Holmes y su querido amigo, el Doctor Watson.

Mi primer libro de Sherlock Holmes (regalo de mis padres (¡gracias! 😀 ) tras alguna insistencia por mi parte), y las películas “El Secreto de la Pirámide” y “Asesinato por Decreto“, me introdujeron definitivamente y sin remedio en el mundo del genial detective. Y no sólo eso: “El Secreto de la Pirámide”, que vi en el cine a los 11 años con la “Chacha”, sería mi película favorita a lo largo de casi una década.

La afición por el personaje creció con los años y, siendo ya adulta, llegué a leerme una colección bastante completa de las historias de Arthur Conan Doyle (regalo de Carlos; Gracias <3 )

El post que desató la locura. Septiembre de 2013
El post que desató la locura.
Septiembre de 2013

Pero no fue hasta hace un par de años cuando un acontecimiento de lo más inesperado, y aparentemente banal, desató la verdadera locura que me llevó enseguida a escribir los libros de Weirdo y John. Mi querida amiga de la infancia, Esther (con la que también había jugado a aquellas historias que me inventaba siendo niña), colgó en septiembre de 2013 un pequeño e inocente post alabando la serie “Sherlock“, de la BBC. Por supuesto, con mi ya avanzada afición por el personaje, no pude evitar verla y… Bueno, a partir de ahí todo fue un auténtico desmadre, compartido siempre entre las tres amigas que nos enganchamos como lapas a la serie.

Los episodios, a cual mejor; las novelas, que volví a leer; el fanart disperso por la red y, sobretodo, las conversaciones y quedadas con mis “frikiamigas”, estimulaban sin tregua mis neuronas, y espoleaban mi imaginación de una forma que no había sentido desde hacía muchos, muchos años. Los personajes, sus personalidades, la relación entre ellos, su época original… Todo ello giraba día y noche en mi cabeza como un torbellino, haciéndome fantasear sobre cómo habrían sido sus vidas de haber existido realmente: su día a día cotidiano, sus historias personales… ¡En algún momento habrían sido niños! Pero ¿qué tipo de niños? ¿Y si se hubieran conocido durante su infancia? ¡Qué genialidad!

Mi cerebro iba a mil por hora recreando, con todo lujo de detalle, la niñez de tan asombrosos personajes, así como una posible amistad entre ellos a la maravillosa edad de 10 o 12 años… ¿Cómo habría sido? Épica, sin precedentes, profunda y extrema; como la del Holmes y el Watson originales, pero impregnada de la espontaneidad, la sinceridad, la frescura, la transparencia y la pasión propias de la edad.

Ooooh… ¡Cómo disfruté! ¡¡Fue como regresar a mi propia infancia y volver a sentir el espíritu de aquellas historietas y juegos callejeros!!

Sin embargo, no tardé en darme cuenta de que todo aquello conllevaba un grave problema: ¡de ninguna manera podía destruir el magistral primer encuentro entre Sherlock y John, en “Estudio en Escarlata“, haciendo que se conocieran antes!

Vueltas, vueltas, vueltas………………………………………………………

La de vueltas que le llegué a dar al tema…

Y de repente, en plena crisis existencial sobre ese “gran problema”, llegó a mí este vídeo de aquí arriba, un montaje que se me antojó como absolutamente magistral, y que me dio el empujón final que necesitaba.

Ahora ya no era posible resistirse; ya no había remedio alguno para mí. Una imperiosa e incontrolable necesidad de escribir se coló en mi interior, como si se tratara de una especie de enfermedad febril y perniciosa. Tenía que crear una historia sobre Sherlock y John en su niñez. Era sencillamente imprescindible.

Captura de pantalla: Las primeras líneas originales (tal cual salieron de mis manos, sin corrección alguna) de "El misterio de los niños desaparecidos", cuando todavía se titulaba "John y el joven detective". 21 de octubre de 2013
Captura de pantalla: Las primeras líneas originales (tal cual salieron de mis manos, sin corrección alguna) de “El misterio de los niños desaparecidos”, cuando todavía se titulaba “John y el joven detective”.
21 de octubre de 2013

De este modo, el 21 de octubre de 2013, absolutamente inmersa en una inaudita e irrefrenable nube de fantasía, sin pensar, sin haber resuelto todavía el “gran problema”, sin pararme ni un solo instante a considerar si llegaría a acabar aquella historia, sin saber aún lo que estaba haciendo, empecé a escribir; y enseguida le leí en voz alta a Cristina los primeros capítulos del manuscrito original, y luego a Diego y a Carlos; y como les gustaba a pesar de no saber que yo era la autora, seguí escribiendo cada vez con más pasión, con más delirio…

…y ya no pude parar.

Y, colorín colorado, este cuento aún no ha acabado. Porque, cada vez que alguno de vosotros abra “El misterio de los niños desaparecidos”, la magia se consumará; esa fantástica magia por la que los personajes de los libros cobran auténtica vida, al posarse los ojos de un lector sobre las líneas de su historia. Y cada vez que eso suceda, y también cada vez que este libro se convierta, quizás, en el “Primer Libro” de alguien, Weirdo y John renacerán y, gracias a todos sus lectores, seguirán viviendo para siempre.

A todos vosotros, lectores, Gracias.

 

 

Primeros manuscritos y otras recreaciones (O ¿Por qué escribo? Segunda parte)

¿Recordáis el momento en que el anciano doctor Watson encuentra su vieja caja de cartón y descubre dentro… algo importante perteneciente a su niñez?

Seguro que habréis vivido algo similar a lo largo de vuestra vida… El reencuentro con alguno de aquellos objetos que han trascendido al tiempo, silenciosos y sumidos en la oscuridad, como si hubiesen estado invernando, en espera de ser resucitados por vuestros recuerdos, y, tal vez, por unas furtivas lagrimillas de emoción al revivir el torbellino de sentimientos que tienen la maravillosa desfachatez de evocar…

Pero bueno, por si no lo habéis experimentado, o no habéis leído la escena de la que os hablo, os dejo la prueba de lectura en pdf del episodio 1: El misterio de los niños desaparecidos.

Y, a todo esto, ¿a qué viene ahora este rollo?

Pues a que yo misma me estoy preguntando si ese pasaje no será fruto, al menos en parte, de mi propio deseo de encontrar el cuaderno en que escribí mi primer cuento, del que os hablaba el otro día.

Los Goonies Imagen extraída de http://hoycinema.abc.es/noticias/20150607/abci-goonies-peliculas-infancia-201506051740_1.html
Los Goonies
Imagen extraída de http://hoycinema.abc.es/noticias/20150607/abci-goonies-peliculas-infancia-201506051740_1.html

Aquel primer manuscrito se titulaba “El Paraíso”; trataba de dos hermanas gemelas que, justo antes de una especie de apocalipsis, recibían un aviso divino de lo que iba a suceder, y de lo que debían hacer para salvarse y llegar al Paraíso Terrenal. A lo largo de su camino, vivían una serie de aventuras fantásticas e increíbles, a través de lugares a cuál más tétrico, y se veían obligadas a superar obstáculos que no tenían nada que envidiar a los de los Goonies. En fin, una historia inocente y simple, como corresponde a la tierna edad de 8 años, pero que ocupaba unas cuantas páginas escritas a lápiz en un cuaderno, que bien podría haberse comparado a los del joven John Watson…

El caso es que a esa historia se le sucedieron muchas más: unas más largas, y otras más cortas; algunas conclusas, y muchas otras no. De todas ellas, algunas cobraban vida jugando con mis amigas del cole, o a través de los juegos callejeros con mi pandilla (ahora estoy hablando de una edad que rondaría los diez años), y otras, sin embargo, permanecían secretamente en mi cabeza.

Portada del cuaderno en que escribí mi segunda historia.
Portada del cuaderno en que escribí mi segunda historia.
Primera página del mismo segundo cuento.
Primera página del mismo segundo cuento.
Una ilustración al azar del segundo cuento.
Una ilustración al azar del segundo cuento.

Más tarde, a la edad de once o doce años, empecé a escribir mi segundo cuento, también ilustrado, que quedó inacabado sobre el papel, aunque en mi mente toda la historia estaba perfectamente perfilada. Trataba de cómo una pandilla de preadolescentes urbanitas descubrían y solucionaban un misterioso e intrincado caso de secuestro múltiple. Y, por cierto, he de decir que, en recuerdo de su argumento, inspiré algunas de las aventuras y escenas de los libros de Weirdo y John.

En esta ocasión, por fortuna, el cuaderno en cuestión (hecho a mano por mi padre, con restos de papel de teletipo), traspasó la barrera del tiempo, llegando hasta el presente, con sus páginas amarillentas y apergaminadas, para hacerme revivir, con una sonrisa en la boca, las fantasías de aquella época y, cómo no, compartirlo con vosotros.

En el Castillo de Embid de Ariza. Probablemente, verano de 1985 o 1986.
En el Castillo de Embid de Ariza.
Probablemente, verano de 1985 o 1986.

Y, hablando de mi padre, cabe decir que tanto él como mi madre tuvieron algo que ver en todo esto de la escritura y, desde aquí, les agradezco todo el empeño que pusieron en ello. Desde luego, ambos me inculcaron el hábito de la lectura desde muy pequeña; pero no sólo me refiero a eso… A pesar del sermón tamaño obispal que me echó mi padre en una ocasión en que se me ocurrió decir que, de mayor, quería ser escritora, ambos me ayudaron sin tregua a mejorar, día a día, redacción escolar tras redacción escolar,  mi incipiente y desdibujado estilo literario. Incluso, en cierta ocasión, mi padre me animó fervorosamente a que escribiese una redacción para un concurso que organizaba una casa regional, y que debía tener como hilo conductor el tema “Un día en el pueblo de mis abuelos”. Finalmente, la famosa redacción -de la que todavía conservo una fotocopia- salió adelante con el título “Un día en Embid de Ariza” y, cuanto menos, sirvió de crónica de lo bien que me lo pasaba cuando íbamos allí, y de dar un pasito más en el arte de la escritura.

Pero no todo era de color de rosa…

Para desesperación de mis profesores y, me temo, de mis padres, desconectaba automáticamente de las situaciones que no me interesaban o que, sencillamente, yo consideraba que no requerían mi atención. En clase, por la calle, en casa, en el coche, en misa, en el tren, en el gimnasio, en el campo, en la playa, o en la ciudad; mientras hacía deberes, mientras comía, mientras iba al colegio… Cualquier momento y lugar eran buenos para dejar volar la imaginación y huir del tedio y la rutina. Ideaba sin parar historias de viajes en el tiempo y aventuras medievales, futuristas o contemporáneas; historias de héroes de cualquier clase y condición, detectives, niños perdidos y jóvenes desamparados, o adolescentes normales y corrientes que, un buen día, se encontraban a sí mismos luchando contra traficantes de droga, villanos explotadores, asesinos, y chorizos o tiranos de toda índole…

La consecuencia… Bueno, os la podéis imaginar. Que si “estás en las nubes”, que si “tienes la cabeza no se sabe dónde”, que si “¿se puede saber en qué estabas pensando?”… ¡Y lo mejor es que era verdad! Podríamos decir que una servidora vivía saltando continuamente entre dos realidades distintas y paralelas: una, la vida real, que le aburría tremendamente hasta llegar a agobiarla, y otra, la que recreaba y moldeaba a su antojo y conveniencia en su mente.

Y, aunque todo esto suene un poco psicótico, así era. De salto en salto, y de realidad paralela en realidad paralela, el tiempo iba pasando; los años se sucedieron unos tras otros, y los días de mi infancia, como los de todo el mundo, quedaron irremediablemente atrás…

Pero, sin embargo, no sucedió así con mis fabulaciones, fantasías, historietas, personajes imaginarios, y otros cuentos recuentos; así ha continuado, de hecho, aunque con menor intensidad desde que nacieron mis hijos (y utilicé esa creatividad para inventar historias para ellos) hasta que……….

Bueno, bueno, bueno… Creo que me estoy enrollando demasiado y esto ya pertenece a otro episodio de esta historia… tan real como la vida misma 😉

El próximo día tal vez empiece a explicaros algo sobre Holmes y Watson en mi vida.

¡Hasta entonces!

“¿De dónde te sacas todo esto?” (O ¿Por qué escribo?)

¿Cuántas veces me han hecho esa pregunta desde que empecé a compartir con amigos y familiares las historias de mis queridos Weirdo y John? No las he contado. Pero, en cualquier caso, el número no tiene la más mínima relevancia; sencillamente, han sido muchas.

Por este motivo decidí, hace ya algún tiempo, explicaros de dónde me viene a mí todo esto de escribir, así como mi afición por los personajes de Sherlock Holmes y John Watson.

Empezaré por lo primero.

Los cuentos de la Chacha. Empezando a estimular mi imaginación... Invierno de 1976
Los cuentos de la Chacha.
Empezando a estimular mi imaginación…
Invierno de 1976

La cosa se remonta a mi más tierna infancia, cuando, antes de empezar a crear e imaginar de forma consciente, escuchaba embelesada los cuentos que me explicaban mi tía, la “Chacha”, y mi abuela paterna, la “Yaya Eulalia”. Tal vez fueran ellas, sin saberlo, las primeras precursoras de que mi imaginación se convirtiera, más adelante, en una parte tan importante de mí… No puedo evitar, por lo tanto, agradecerles todos aquellos ratos que pasamos en el mundo fantástico de los cuentos 🙂

De este modo, desde que recuerdo tener uso de razón, aun antes de empezar a ir a la guardería a los cuatro años, ya encuentro, en los rincones más recónditos de mi memoria, la existencia de historietas que rondaban por mi mente.

Póster de La Guerra de las Galaxias, Episodio IV Imagen extraída de http://illusion.scene360.com/movies/51091/best-star-wars-movie/
Póster de La Guerra de las Galaxias, Episodio IV
Imagen extraída de http://illusion.scene360.com/movies/51091/best-star-wars-movie/

Y recuerdo con total claridad, además, que algunas de ellas giraban en torno a la película de La Guerra de las Galaxias, que mis padres me llevaron a ver al cine a la edad de 3 años (me enorgullezco de ser una de las pocas personas de mi edad que la vieron en la gran pantalla cuando se estrenó 😀 ), y que, no sólo me encantó, sino que me marcó profundamente. En estas figuraciones que componía secretamente en mi cabeza, Luke Skywalker era mi amigo y ambos luchábamos contra Darth Vader…

Vamos, que como podéis comprobar, lo de imaginarme historias venía conmigo, en el lote, y crecía también conmigo.

Johan y Pirluit Foto hecha directamente a uno de mis cómics de cuando era pequeña.
Johan y Pirluit
Foto hecha directamente a uno de mis cómics de cuando era pequeña.

Más adelante, tal vez con unos seis años, empecé a soñar despierta con otros personajes, tales como Los Pitufos y Johan y Pirluit, por ejemplo. Y, posteriormente, ya con ocho años, recuerdo haber escrito mi primer cuento, con personajes totalmente originales.

¿Qué no daría yo por recuperar aquel primer manuscrito, ilustrado también de mi propio puño?

Pero hoy no me voy a enrollar más; otro día os explicaré de qué iba aquel primer cuento, y os enseñaré, además, como primicia mundial, alguna imagen de la segunda historia que escribí e ilustré, que ésa sí la he encontrado.

¡Hasta entonces! 😉

 

Donde el camino lleve.

Hasta aquí me ha llevado, de momento, esta aventura.

Hasta aquí he llegado.

Cuatro libros. Cuatro hazañas. Cuatro ilusiones.

Lo mejor: haberlos compartido.

Lo peor: haber llegado al final.

Es cierto. No es exactamente el final;

 Tal vez sólo sea principio…

¡Cuántos lugares, locuras y aventuras! ¡Cuántos peligros, malvados y terrores!

Y cuánta amistad, sentimientos y buenos ratos…

¿Dónde me llevará este viaje?

Un viaje que empezó con un sólo paso, con una sola tecla, pulsada por un dedo ignorante e insensato que no sabía lo que estaba iniciando…

¿Dónde me llevará?…

Por supuesto, lo ignoro.

Pero, de momento, hasta aquí hemos llegado.

El nuevo camino que queda por recorrer, nadie lo conoce;

Aquí empieza, donde termina el viejo y, al igual que éste, llegue donde llegue, mejor si es compartido…