Good stories, good feeling, good beers & best companionship.

Variada, entretenida, agradable e interesante.

No cabe duda de que la segunda presentación de John Watson y el joven detective, que tuvo lugar el pasado día 25 de febrero en el entrañable Ateneu Santcugatenc, ofreció todos esos atractivos. Aunque para mí no fueron ni mucho menos los únicos.

Nada más llegar, el local ya me dio buen rollo: un acogedor edificio que mantiene ese adorable sabor añejo que tanto me gusta, ubicado en pleno centro del pueblo, y con una sala ideal para nuestra pequeña performance.

Y luego, bueno, una sensación nueva para mí ante semejante evento: serenidad. A pesar de que días antes me preguntaba a mí misma qué explicaría, no sentí los nervios ni la excitación de la primera presentación, sino que me sorprendió una inesperada paz; sencillamente iba a explicar qué significa para mí una de las mejores cosas que he hecho en mi vida… La fogosidad y el entusiasmo casi desmesurados de aquella primera y maravillosamente inolvidable experiencia habían dejado paso a la calma y el aplomo necesarios para ser capaz de explicar, ahora sí, los significados más profundos y personales de John Watson y el joven detective.

Nuestra pequeña performance. Foto por Edicions Xandri 25 febrero 2016
Nuestra pequeña performance.
Foto por Edicions Xandri
25 febrero 2016
Una servidora en pleno "enrollamiento" ;) Foto por Edicions Xandri 25 febrero 2016
Una servidora en pleno “enrollamiento” 😉
Foto por Edicions Xandri
25 febrero 2016
Francisco Duque, miembro del Sant Cugat Pipa Club, mostrando la posible "pipa de Sherlock Holmes". Foto por Edicions Xandri 25 febrero 2016
Francisco Duque, miembro del Sant Cugat Pipa Club, mostrando la posible “pipa de Sherlock Holmes”.
Foto por Edicions Xandri
25 febrero 2016

Sin embargo, nada de eso habría sido posible sin un elemento absolutamente imprescindible: el público; un grupo de personas que acudieron allí movidos por curiosidad hacia el libro, o por afición al universo Holmesiano, o por seguir la agenda del festival de novela negra Sang Cugat que enmarcó nuestro evento, o tal vez, por qué no, atraídos por alguna de las otras actividades que incluía. No importa; lo verdaderamente significativo fue que, con sus atentas miradas y la curiosidad que irradiaban, los asistentes crearon el ambiente ideal para que fluyeran libremente todas esas emociones y reflexiones que rodean al mundo de nuestros dos jóvenes personajes.

El elemento imprescindible: un público entregado. Foto por Edicions Xandri 25 febrero 2016
El elemento imprescindible: un público entregado.
Foto por Edicions Xandri
25 febrero 2016

Y ya, para poner el broche dorado a la tarde, la tertulia final, amena, desenfadada, y bien regada por las inconfundibles cervecitas que, al igual que los protagonistas de estas historias, vinieron directamente de las Islas Británicas 🙂

Good stories, good feeling, good beers & best companionship :) 25 febrero 2016
Good stories, good feeling, good beers & best companionship 🙂
25 febrero 2016

A todos los que lo hicisteis posible: ¡Gracias! 😀

 

 

John Watson y el joven detective en la radio por primera vez.

Con motivo de la segunda presentación de John Watson y el joven detective, que tuvo lugar en Sant Cugat el pasado día 25 de febrero de 2016, la emisora de radio de la misma población nos hizo una entrevista -muy completa, por cierto- a los que pronto nos encontraríamos al frente del evento, que resultó tan entretenido como sorprendente, y tan interesante como entrañable.

Si os apetece escucharla, no tenéis más que clickar aquí y preparaos para unos minutos de amena conversación sobre temas Holmesianos de lo más variado 😉

Mi Weirdo de carne y hueso (o la primera persona del mundo en disfrazarse de Weirdo).

 

Mi Weirdo de carne y hueso (o la primera persona del mundo en disfrazarse de Weirdo) 6 febrero 2016
Mi Weirdo de carne y hueso
(o la primera persona del mundo en disfrazarse de Weirdo)
6 febrero 2016

No somos muy de carnavales en casa. No obstante, cuando a los niños les ha apetecido vestirse de lo que fuera para alguna fiestecilla de disfraces, no hemos escatimado en diversión a la hora de preparar los atuendos, maquillajes y demás parafernalias, aunque siempre fuera utilizando materiales y ropas que ya tuviéramos en casa.

Este año, sin embargo, la diversión se convirtió en sorpresa y jolgorio máximo por mi parte cuando Cristina anunció que se quería disfrazar de Weirdo. ¡Nada más y nada menos que de Weirdo!

Bueno, ni que decir tiene la ilusión que me hizo, y lo bien que lo pasamos juntas probando gorras (eso sí lo tuvimos que comprar), buscando prendas, ultimando los detalles de semejante disfraz, y haciendo algunas fotos para la posteridad, de las cuales os presentamos aquí la que más nos gustó, que nos presenta una versión muy convincente de nuestro querido y joven detective… en carne y hueso 🙂